lunes, 7 de abril de 2014

Los repatriados de HannYarakh gestionando su desarrollo

En 2008 Puente Humano hizo de puente entre la Asociación de Repatriados de HannYarakh y la fotoperiodista Desiré Martín por una parte, y, por otra parte con varias asociaciones de Canarias. En las casas de estos senegaleses que fueron repatriados tras jugarse la vida en cayuco, vivieron y durmieron en varias ocasiones cinco miembros de Puente Humano, compartieron, escucharon y hablaron.
El planteamiento en aquel entonces era: si Europa y España está dando dinero al gobierno de Senegal para que la gente no emigre, entonces hay que conseguir que los repatriados se hagan motor del desarrollo local empleando el dinero de la cooperación, tomando el poder en la gestión y transparencia, llevar el proceso abajo. Animábamos, en nuestras limitadas posibilidades, a las sociedades civiles de ambas orillas a comunicarse entre sí para que transparentemos la cooperación ya que no podemos confiar en los gobiernos.Si la gente no hubiera inmigrado, no hubiera llegado ese dinero de cooperación, y sin embargo los emigrantes vieron cómo grandes sumas fueron devoradas por el sistema corrupto del anterior gobierno de Senegal.  Supimos lo difícil que es que las asociaciones de una y otra orilla se puedan hablar (distancia física, diferentes idiomas, diferentes realidades, falta de recursos técnicos para una comunicación barata y de calidad, y sobre todo, falta de tiempo para crear y cuidar el enlace). Estos intentos nos hicieron ver que hay que seguir trabajando en esa línea pero que también hay que llevar el intercambio directo mediante tecnología a los más jóvenes que tienen más tiempo y mente más abierta a la innovación, y empezamos a colaborar más con la Red Canaria de Escuelas Solidarias y con una red de profesores en Senegal en lo que hoy es una creciente Red Educativa sin Fronteras.

Pues bien, una de las asociaciones de Canarias con el apoyo de una compañera de Puente Humano, tuvieron el contacto de los repatriados de Yarakh y mantuvieron la comunicación con ellos. Son la Federación de Asociaciones Africanas en Canarias  y hay que felicitarles porque han conseguido facilitar el empoderamiento de sus hermanos africanos con un proyecto que arrancó en 2012 y que les transfirió el poder de gestionar una suma de dinero sin injerencias del gobierno, con sus propias ideas para el desarrollo de su propia comunidad. Vemos que gracias a muchos esfuerzos un pedazito de todas esas grandes sumas de dinero ha ido directamente a algunos de aquellos que produjeron el cambio, que necesitaban una alternativa y que hoy se ven gestionando su oportunidad directamente. Es tal vez un pequeño ejemplo de todo lo que pudiera haber sido, pero nos indica el camino de lo que puede ser. Gracias por mostrarnos que es posible. 
¡Sigamos construyendo desde abajo, dándonos autonomía, trabajando en red!

Así lo cuentan en el periódico EL PAÍS entrevistando al presidente de la asociación de repatriados de Hann Yarakh, Mody Dia.